El conocimiento técnico-científico es fundamental para comprender mejor los ecosistemas marinos y costeros, y cómo la población humana interactúa con ellos.
Algunas de las actividades humanas que se realizan en el mar se traslapan espacial y temporalmente, y algunas veces estas no son compatibles. Una base científica sólida permite la creación de líneas base para la evaluación del estado de estos ecosistemas, el ordenamiento racional de los usos que en ellos se practican (p. ej. conservación, investigación, turismo, pesca, maricultura y navegación), y el monitoreo de los resultados de dicho ordenamiento.
Además, los biólogos y técnicos de MarViva recopilan, sintetizan y se mapeas información científica útil para localizar y caracterizar el estado de conservación de los recursos, ecosistemas y usos marinos, y para ayudar a generar políticas y normativas, y a ubicar por medio de procesos de concertación a cada una de las personas usuarias beneficiadas en las zonas de mayor provecho sin que se generen daños en los recursos marinos. El intercambio de material de interés con instituciones y personas ha sido clave para esta labor.
Además, MarViva trabaja con las comunidades costeras que viven y realizan actividades en áreas de especial interés para la conservación marina.
La participación activa de estas poblaciones es fundamental pues, sus intereses económicos y de desarrollo están directamente relacionados con los ambientes o recursos marinos que se quieren conservar.
MarViva considera a estas comunidades: socios y actores estratégicos; por ello busca su inserción en los procesos de mercado, así como aumentar su capacidad para participar en procesos de gobernanza por medio de la planificación y el ordenamiento espacial marino y costero.