La concha negra (Anadara tuberculosa), una especie marina de gran consumo en el país, la cual se extrae de los manglares, se está agotando, por lo que es urgente establecer medidas de control de su captura, a fin de mantener su reproducción mediante un período de veda.
Rolando Ruiloba, coordinador de proyectos del Programa Comunidades de Mar Viva, transmitió a las personas que se dedican a la extracción de este molusco, la necesidad de promover el desarrollo de alternativas para hacer uso responsable y sostenido de este recurso.
Marco Antonio Ortiz, uno de concheros, reconoció que la especie se está extinguiendo y se mostró dispuesto a frenar las malas prácticas en el uso del recurso, consciente de que muchas familias dependen de la actividad.
Ruiloba agregó que Mar Viva promueve un programa para desarrollar nuevas alternativas de comercialización de este rubro, enfocado en los 25 pescadores del sector de Pedregal, el cual se desarrollará paralelamente con controles en su captura.
Citó que desde 2009, este grupo de concheros y la Fundación Mar Viva han promovido la idea del proyecto que será ejecutado con recursos del Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo y esa organización.
Dentro de las alternativas para mejorar su comercialización estará explorar nuevas áreas, establecer una planta procesadora que permita mejorar la calidad y presentación del producto.
Los concheros reconocieron que es potestad de la Autoridad Nacional de Ambiente establecer el estudio para implementar los períodos de veda y evitar la contaminación de manglares.